lunes, 21 de agosto de 2017

Peñíscola y Delta del Ebro 01-07/07/2017.

En esta ocasión me vais a permitir ser menos prolijo en los comentarios, pues tengo pendientes varias entradas en el blog y cuento con menos tiempo del deseado para ponerme al día... Pero no quiero pasar la ocasión de recomendaros dedicar una semanita a algo parecido a lo que hicimos nosotros a principios del mes pasado.

Buscábamos unos días de descanso junto a la playa en el Mediterráneo, y elegimos un pueblo que nos encantó cuando estuvimos allí hace ya unos añitos... Y es que Peñíscola, con su casco histórico amurallado y encaramado en una peña ofrece añadidos que hacen muy atractiva una o varias visitas: sus calles estrechas, sus monumentos, vistas desde buenos miradores, oferta cultural, ambiente...

Llegamos el sábado al apartamento, que nos iba a dejar muy buenos recuerdos al no tener mas que el cielo y el mar frente a nosotros en una zona muy tranquila, a cerca de media hora del centro a pie. A la playa artificial del Norte, junto al puerto,  llegaríamos bastante antes, siendo esta vista la primera que encontraríamos de Peñíscola ese mismo día por la tarde.


Luego daríamos un buen paseo por la zona baja, pasando a la mejor playa, la del Norte, que también deja bonitas vistas hacia el pueblo.



Y cuando empieza a caer la tarde éstas aún se tornan más espectaculares...


Ya de noche subiríamos al pueblo, disfrutando de algún espectáculo callejero; y al día siguiente, tras dedicar a la playa la mayor parte del día, subiríamos de nuevo, pero al caer la tarde.

A pesar de la gran masificación turística, aún se pueden encontrar rincones junto a la muralla sin apenas gente...


Camino del castillo del Papa Luna nos cruzaremos con una procesión rememorando los tiempos en que áquel, conocido entonces como Benedicto XIII de Avignon, se oponía tenazmente a quienes desde Roma querían relegarle de sus cargos, dando origen a un dicho que se usa mucho hoy en día: "mantenerse en sus trece".





Y al día siguiente, después de la negociada visita playera, muy bien combinada con una buena siesta en el apartamento, haremos una visita vespertina en coche a la sierra d'Irta, al sur del pueblo, llegando a un par de calas muy buenas, las playas del Russo y del Pebret y disfrutando de las últimas luces del día en ellas y en el trayecto de vuelta, que ofrece buenas panorámicas hacia Peñíscola junto a la torre del Badum, torre de vigilancia costera de origen musulmán donde, además, pudimos ver fugazmente un halcón de Eleonora.

La gran cantidad de sal de las aguas del Mediterráneo se hace patente al secarse los charcos
que forman las olas en las rocas de la orilla...

El tómbolo de Peñíscola y la torre de Badum desde El Pebret.



Una gaviota de Audouin anillada. En la costa por la que nos movimos estos días había
gran cantidad de individuos de esta especie.




El martes por la tarde de nuevo daremos un paseo por otra zona del casco histórico que nos ofrecerá también bonitas panorámicas.











Y al día siguiente quedaremos con unos amigos de Salamanca que andan por aquí y nos juntaremos para cenar en un sitio recomendable, la Pizzería la Lanterna.


El jueves nos llegará la sorpresa de las vacaciones, pues junto a otra amiga salmantina y su peque, con quienes ya hemos estado en Vinaroz, nos acercaremos a pasar el día en el Delta del Ebro, que conocimos fugazmente en nuestra anterior visita a Peñíscola.

Aunque llevo preparado un pequeño recorrido por la zona sur del parque, en nuestra primera parada en una torre-mirador junto al Poble Nou del Delta coincidimos con un buen conocedor de la zona que nos recomienda algunos puntos de interés ornitológico que, a la postre, van a hacer que las observaciones sean mucho más jugosas...

Somormujo con una cría en su regazo..


Martinete

Garcilla cangrejera




Morito


Pasaremos por la Casa de Fusta, nos detendremos en un buen mirador sobre l'Encanyissada y por els Muntells nos acercaremos a comer a la playa d'Eucaliptus, no sin antes echar un vistazo desde otra torre-mirador .


Moritos y flamencos.

Fumarel

Flamencos

Me sorprendió la cantidad de moritos... y de garcetas grandes pescando juntas...

Chorlitejo patinegro.

El avetoro, símbolo del parque... Esto fue lo más parecido que vimos al bicho en cuestión ;-)



Muy cerca de allí, hacemos una parada en el espectacular "hide"de la reserva de Riet Vell, gestionada por la SEO. El observatorio está repleto de pajareros con teleobjetivos haciendo fotos a las colonias de charranes y fumareles... e incluso a las golondrinas que entran en el propio habitáculo, donde tienen sus nidos, para alimentar a las crías.

Nido de fumarel cariblanco

Zampullín chico

Charranes comunes, adulto y cría.

Calamón común, gallineta y zamullín chico.



Y el final del día nos despide en la Tancada y paseando por la estrecha franja "entre mares" donde se encuentra la playa del Trabucador..... El colofón a una jornada inolvidable...


Gaviota picofina

Charrancito



De nuevo en Peñíscola, nos dejaremos llevar sin mirar el reloj en un último paseo nocturno por el pueblo, despidiéndose de nosotros una salamanquesa al llegar de nuevo a casa, ya pasada media hora de la medianoche...